domingo, 1 de mayo de 2011

Nuevas formas de entender el trabajo

Nuevas formas de entender el trabajo, porque no necesariamente debe ser forzado.

Nuevas formas de entender el trabajo, porque elijo el sitio en el que lo realizo.

Nuevas formas de entender el trabajo, porque tengo derechos y los debo hacer valer.

Lamentablemente, las fechas conmemorativas tienen un origen trágico. Ya sea por el día internacional de la mujer, como por el día del trabajador, recordamos protestas acalladas y/o castigadas a través de condenas a muerte, a prisión y muchas otras penas que acompañaron y acompañan a los manifestantes.

El 1ero de mayo es una fecha interesante, no sólo para conmemorar sino, también, para replantear el lugar que nuestro trabajo tiene en el mercado laboral. Como en "Tiempos modernos", de Charles Chaplin, somos una tuerca de un engranaje que no puede detenerse. Pero, cómo realizamos el trabajo que hacemos es lo que debemos observar.

Si realizamos un trabajo alienado, respondiendo a las demandas de un superior que simpatiza exclusivamente con un capitalismo a ultranza (desde ya, Marx lo describió mucho mejor), corremos el riesgo enajenarnos y perder nuestra empatía por la fuerza que poseemos, ya que sólo la ponemos al servicio de un comprador que lo único que valora es el más. Asimismo, si aprendemos a disfrutar del trabajo y realizar un aporte creativo (dado que la fuerza con la que lo llevo a cabo no es nada menos que mi humanidad) no podemos más que sentirnos satisfechos.

Obviamente, no todo es blanco o negro. Debemos reconsiderar la noción de progreso y creer que el esfuerzo vale y, a la larga, rendirá frutos. No me refiero a un más allá... nadie nos dará una recompensa más que nosotros mismos a partir del sacrificio que realizamos y el futuro que nos forjamos. Debemos replantearnos nuestros proyectos y detenernos a considerar si el rumbo que estamos tomando coincide con ese camino, y si ésto es así, felicitarnos.

lunes, 4 de abril de 2011

Si una noche de invierno un viajero


Calvino ha decidido que esta novela no esté protagonizada por un personaje "y ya". Este "y ya" ahorra todo tipo de calificativos para describir actantes del universo narrativo del autor. En esta ocasión, el protagonista (y la protagonista) es el lector.

El autor cubano-italiano había mostrado interés por la figura del lector en sucesivas notas preliminares a textos anteriores, como El vizconde demediado. Allí, señala que una de las funciones primordiales del texto literario (y qué él nunca olvida) es entretener, divertir. No es que se pretenda el acceso a la lectura de manera inmediata y pasiva, sino que, como escritor, el autor nunca olvida que vive (vivió) de la literatura, lo cual propicia su interés por el mercado.

En la novela, nos encontramos con diez nouvelles enmarcadas en la historia central, lo cual presenta similitudes estructurales con Las mil y una noches, texto mencionado en Si una noche... Cada una de estas nouvelles pertenece a un subgénero literario pero la primaria situación novelesca se produce en una estación de ferrocarril, entre viajes y libros. Ya desde entonces y durante el proceso de narración, nos encontramos con presentaciones del texto en construcciones tales como "rectángulo" de caracteres tipográficos, para hacer mención a la página en tanto soporte material. Evidentemente, la lectura se corporiza y en el juego de los Lectores protagonistas, ¿quién es el verdadero receptor de Si una noche de invierno un viajero?

La novela no sólo comienza con el Lector leyendo, sino que finaliza cuando éste se encuentra terminando de leer la novela. El capítulo XII es muy breve y dice así:

"Hoy sois marido y mujer, Lector y Lectora. Una gran cama de matrimonio acoge vuestras lecturas paralelas.

Ludmilla cierra su libro, apaga su luz, abandona la cabeza sobre la almohada, dice:

-Apaga tú también. ¿No estás cansado de leer?

Y tú:

-Un momentito. Estoy a punto de acabar Si una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino".

Durante toda la lectura, asistimos, pues, a la narración del proceso de lectura que nosotros mismos realizamos. Los espacios visitados por el Lector nos insertan, como viajeros, en los mundos narrativos. Cuando el Lector recorre el departamento de Ludmilla, intentando descifrar su personalidad por los objetos que en él encuentra, la ubicación de sus libros, el espacio que éstos ocupan en su vida y su relación corpórea con los mismos, no podemos más que evaluar nuestra propia relación con el libro que leemos. En efecto, el cuerpo acompaña la lectura. Y, para confirmarlo, una asersión: "Lectora, ahora eres leída".

Jean Luc Godard afirmó que lo más interesante que se puede filmar es a una persona leyendo. Seguir sus ojos, su respiración, sus pulsaciones. Acaso, ésta sea mi gran escena.

jueves, 31 de marzo de 2011

Bang bang

"Nos tiraron con miseria, les devolvimos con cultura" fue la célebre frase que un escritor del denominado "realismo atolondrado" convirtió en fundamento de la organización cooperativa. Efectivamente, las multinacionales de la década del noventa tuvieron el control de la gestión empresarial haciendo uso y abuso de sus empleados. Gestión privatizadora (y privatista) que dejó fuera del mercado laboral a cantidad de personas, pasando ellas a ocupar las calles en un nuevo trabajo: el cartonero. El año del corralito arrasó con todo, hasta con los modales. Violencia en las calles representada en las más siniestras formas, asesinatos en la plaza pública, saqueos, un presidente que se fue a la mierda, otros que hicieron la vuelta del perro y todo lo otro que conocemos. Pero se vislumbraba una luz: asambleas barriales, oganización vecinal y autogestión hicieron posible construir nuevos espacios de participación activa y democrática. La famosa (y teórica) apropiación de los medios de producción estaba llevándose a la práctica. Con ese cartón, algunos harían arte y pintarían libros con témperas de colores. Cobrarían un dinero (quizás mínimo) por el tiempo empleado y la fuerza utilizada. Experiencia que habla, sin duda, de una transformación de la realidad estamentada, de una modificación en el estado de cosas. Fui a una escuela secundaria que era (y sigue siendo) una cooperativa de enseñanza y puedo, por ello, afirmar que ese es mi proyecto político: una organización en la que el esfuerzo de cada uno esté orientado en pos de un verdadero beneficio común, una organización en la que los saberes específicos que cada uno posee cooperen a favor de la calidez humana y la excelencia profesional. Lamentablemente, muchos hablan de solidaridad, amor, identidad y no los mueve otro motor que el del egocentrismo celebérrimo. Puedo decir, también, que conozco muchas personalidades (y caricaturas) del mundo de las letras y del espectáculo que construyen un sistema ideológico en sus obras artísticas, sin bajarse de la 4x4. Soy joven, soy pobre y tengo ganas de tener un enemigo político. Me han tirado violentamente y voy a devolver.

lunes, 14 de marzo de 2011

Qué estoy leyendo

Italo Svevo.
Todos los relatos y La conciencia de Zeno.
A la sombra de otros grandes autores italianos del siglo XX leídos internacionalmente, Svevo configura una literatura entre lo cómico y lo grotesco. Sus personajes son mayoritariamente viejos y el tratamiento que sobre ellos se realiza bordea la novela psicológica. En efecto, la teoría del psicoanálisis se encuentra muy presente en su producción y la técnica del fluir de la conciencia aproxima a Svevo a Joyce, quien lo leyó durante su estadía en Trieste.
La conciencia de Zeno tiene momentos de una comicidad espantosa. Pienso simplemente en la "despedida" del padre que, inconsciente y agresivo, profiere a su hijo Zeno una bofetada, luego de la cual cae al suelo, muerto. ¿Cómo crecer después del recuerdo de la autoridad golpeándole el rostro? Zeno se ve envuelto en el tratamiento que el psicoanalista le indica, el cual consiste en escribir sus experiencias. Es así como Zeno cuenta su historia desde la óptica de un paciente.
De allí su conciencia demediada, dividido en bueno y malo, como el vizconde de Calvino. Recordemos que en El vizconde demediado, una bomba había caído sobre el cuerpo del combatiente durante un enfrentamiento y ésta lo dividió en dos. Dicha partición es literal, ya que la mitad derecha camina separada de la otra y son completamente opuestas en sus "personalidades". La partición de Zeno es figurada pero muy propia del hombre de dos caras: un santo en familia y sociedad, una bestia en la intimidad. La narración, en carácter de confesión, muestra esta polaridad y sus múltiples contradicciones; un ejemplo, es que Zeno se casa con el último orejón de un tarro de hermanas guapas y adquiere una amante. No es el único personaje de Svevo que adquiere una amante. "La historia del buen viejo y la bella muchacha" y "Mi ocio" también presentan personajes que ceden ante los pecados de la carne. Sin embargo, las mujeres que deslumbran a los protagonistas en los relatos de Svevo luego se tiñen de una luz muy sombría, presas del paso del tiempo y del relato. Los amigos de la juventud reciben la antipatía y el desdén propios del inepto de ser, de disfrutar del presente aquí y ahora. Por la pluma oscura del paciente vislumbramos un universo pretérito con todas las frustraciones de su tiempo.
La venganza del analista es publicar las memorias de Zeno (supuesto secreto profesional) y desearle el mayor disgusto de todos los tiempos. Otra buena bofetada al rostro.

sábado, 22 de enero de 2011

Vuelvo a escribir

Sí, señores.
Unos días atrás, leía una nota de un joven filósofo que desde algunos años realiza una intensa y constante actividad. Allí desarrolla la hipótesis de que los que escribimos solemos tener un pensamiento gramatical. Pero esto no es todo, sino que, también, afirma que quienes damos clases solemos incorporar a nuestro pensamiento cierta lógica retórica. Quizás ya hayan descifrado el enigma y sepan de quién estoy hablando. De todas maneras no es el punto. Claro que no.
El punto es, señores, que vuelvo a escribir porque necesito imperiosamente ejercitar mi pensamiento gramatical y retórico.
Un cordial saludo.

sábado, 6 de marzo de 2010

Soy una musa

Sí. He descubierto que soy objeto de inspiración para muchos.
Algunos, componen sinfonías en mi nombre,
otros
dejan poemas en el buzón de casa,
algunos
prefieren escribirme una canción de rock...
los más meticulosos,
diseñan esculturas de mi figura.
Mis errores son tan inspiradores,
que hasta podés armar un espectáculo con ellos.


Merde!

viernes, 28 de agosto de 2009

Académica

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
LITERATURA INGLESA
Cátedra Dra. Laura Cerrato
publicó un trabajo de mi autoría.
http://www.filo.uba.ar/contenidos/carreras/letras/catedras/litinglesa/sitio/home_kane.htm